5 razones por las cuales la comida callejera es una gran opción gastronómica

5 aspectos por las cuales la comida callejera es una gran opción gastronomica

Choriarte se inspira en un recorrido por las calles de Latinoamérica. Sus esquinas, tanto para una persona nacional o turista, siempre tienen un olorcito que nos llama la atención y nos transporta cual caricatura, abriéndonos el apetito.

Aquí se ha prestado especial atención en esas comidas típicas que la gente local consume a diario y resaltando las características que las llevan a identificarse como una categoría mas del mundo de la gastronomía.

Todos alguna vez, hemos vivido la experiencia de estar en nuestro u otro país y optar por alimentarnos de un puesto callejero. Tradición y solución tanto en pueblos como en ciudades, estos puestos resultan ser una opción muy practica a la hora de la comida, pero ¿Qué es en realidad lo que nos convence de comer allí?

  1. La rapidez:
    Por lo general, estos puestos responden excelentemente al problema de la falta de tiempo. Ya sea porque se nos fue el día en otras cosas y no hemos reparado en comer ó porque ya es hora de hacerlo pero debemos seguir en la vorágine de nuestras actividades, comer en un puesto callejero nos asegura que en cuestión de minutos tendremos el estomago lleno para seguir con nuestras tareas.
  2. El sabor casero:
    Este tipo de comida no se basa en un experto recetario cuyas cantidades están medidas y calculadas. Prácticamente, refieren a recetas sencillas que vienen de generaciones y que traen acarreando la experiencia de estas. Es por esta razón, que el sabor de estos manjares es tan especial, porque es único y es casero. Muy probablemente, contenga ingredientes que fueron puestos alguna vez, por una suerte de casualidad o prueba y a partir de ese momento se quedaron como el secreto del platillo. ¡Secreto que sus cocineros nunca revelaran!
  3. El precio:
    La comida callejera es garantía de una particularidad: su precio accesible.
    Claro está que ese precio se debe a la falta de condiciones tales como utensillos, mesa, silla, y baños; es decir que uno solo esta pagando por la comida que ingiere y no por los demás servicios de los que goza un restaurante. Dada esta condición tan importante, el vendedor ambulante puede ofrecer precios realmente competitivos por su producto.
  4. La calidez:
    Comer en los puestos, para la gente local, suele ser un habito de uno o varios días a la semana, por lo que usualmente, se genera una relación entre el vendedor y el comensal. La informalidad de la calle, nos permite relacionarnos de una manera mas cálida y hasta entablar conversiones mientras uno degusta su elección gastronómica. Ya sea con el vendedor, o con otros comensales aledaños, uno puede ubicarse y sacar temas de charla, los cuales serán siempre muy bien recibidos.
  5. La ubicación:
    Estratégicamente, estos puestos se encuentran ¡donde los necesitamos! En las plazas, los centros históricos, afuera de instituciones a donde acude mucha gente por cuestión de tramites, estudio o diversión; donde sea que nos dé hambre a la hora de la comida, allí están con una sonrisa esperándonos para hacernos aun mas felices.

Estas son las razones por las cuales amamos la comida callejera y descubrimos en ella esos pequeños detalles que la hacen única y deseable.
¿Estas de acuerdo? Cuéntanos tu mejor experiencia o recuerdo que tienes de este tipo de comidas.